Del prensado en frío del fruto del Nogal se obtiene un aceite de sabor frutoso y olor intenso, agradable al paladar, de aspecto amarillo cobrizo, muy apreciado en la fina gastronomía.

Desde el punto de vista nutricional, el 90% de los ácidos grasos del aceite de nuez son insaturados, y de éstos el 75% son ácidos grasos poliinsaturados esenciales Omega 3 (15%) y Omega 6 (60%) que reducen el nivel de colesterol y de triglicéridos en la sangre y protege de enfermedades del corazón, por el alto contenido de ácido alfalinolénico (6,8% del contenido graso).

Por otro lado la proporción entre ácidos grasos saturados y poliinsaturados es de 1 a 7, proporción difícil de encontrar en otros alimentos naturales hacen la diferencia de los otros aceites vegetales.

 
Su consumo diario reduce las riesgos cardiovasculares.
También ayuda en la producción de glóbulos rojos de la sangre.
Contiene un importante nivel en vitamina E, antioxidante bioactivo natural que retarda el envejecimiento.

Además el aceite de nuez aporta cantidades apreciables de vitaminas B1 y B6 que favorecen el correcto funcionamiento del cerebro, los músculos y del sistema nervioso central.
Es una buena fuente de minerales como el cobre, el zinc, el potasio, el magnesio y el fósforo. (ver ficha técnica).
     
   
 
Es ampliamente usado en Europa en la preparación de diversos tipos de platos.
Es ideal para preparar carpaccios, aliñar todo tipo de ensaladas, pastas y pescados.