La avellana chilena prensada en frío, produce un aceite que se distingue por su particular fragancia y aroma. De color amarillo claro, transparente posee un agradable sabor.

De alto valor nutricional, por la calidad de sus ácidos grasos monoinsaturados, un 93% del total. de los cuales se destacan el ácido oleico, el palmitoleico (muy difícil de encontrar en la naturaleza) y el eicosaenoico. Todos ellos ayudan a reducir el nivel de colesterol y triglicéridos en la sangre, y permiten proteger al corazón de enfermedades cardiovasculares.

   
 
Como aliño para todo tipo de ensaladas y en la preparación de verduras, pescados, carnes y repostería, también en la elaboración de deliciosas salsas y postres. (ver recetas).